¿Cómo conectar con tu bebé en el embarazo?

Así como las situaciones de estrés o depresión materna tienen efectos negativos sobre el niño por nacer, comunicarse con el bebé en el embarazo es muy beneficioso para su desarrollo emocional.

Hace años no se conocía demasiado sobre la etapa prenatal, pero ahora sabemos que la vida antes de nacer es determinante para el futuro. Las experiencias y sensaciones que vive el bebé dentro del útero materno serán esenciales para la formación de su personalidad.

La personita que se está gestando es un ser sensible, con una gran capacidad para procesar los estímulos que provienen del exterior. Puede escuchar la voz de sus padres, la música y sentir las caricias.

Estar conectados con el bebé, sentirlo y hablarle contribuye a crear un vínculo afectivo temprano con el hijo por nacer, incluso antes de verle la carita. Además, conectar con el bebé permite a la madre y al padre disfrutar más plenamente del embarazo.

Hay varias maneras de comunicarse y conectar con el bebé en el embarazo:

Hablarle al bebé por nacer

La voz de su madre es el estímulo más intenso que recibe del exterior. Aunque durante el primer trimestre su sistema auditivo no está completo para percibir sonidos, es recomendable empezar a hablarle desde el comienzo del embarazo. Es una forma de afirmar su presencia y de demostrarle lo feliz que te hace tenerlo dentro de ti.

Alrededor del cuarto mes de embarazo es capaz de oír los sonidos, la voz de papá y especialmente la de mamá porque la oye con mayor frecuencia y más nítidamente pero también porque tiene preferencia por los sonidos agudos. Más adelante, es capaz inclusive de distinguir la voz de su madre entre otras voces, por su entonación y ritmo.

¿Cómo hay que hablarle?

Busca momentos de tranquilidad, preferiblemente en un momento concreto del día, por ejemplo por la noche. Relájate junto a tu pareja después de cenar (después de las comidas el bebé suele estar más activo y receptivo), busca un sitio tranquilo con música de fondo si lo prefieres, visualiza a tu bebé dentro de ti y dile lo que te surja.

Tenéis que usar frases espontáneas, tiene que ser una comunicación natural, utilizad un tono suave y directo, y decidle cosas dulces y bonitas (lo mucho que lo queréis, lo que estáis preparando para su llegada, etc.). También podéis cantarle o contarle cuentos, aunque no los entienda, disfrutará con la cadencia de la voz al relatar.

Hablarle al bebé antes de nacer hará que una vez nacido, al escuchar la voz de su madre recuerde la seguridad que sentía dentro del útero.

Es una forma sencilla y efectiva de comunicarse con el bebé que tanto tú como tu pareja, y especialmente el propio niño, disfrutarán.

Haptonomía

La haptonomía es la llamada ciencia de la afectividad o ciencia del tacto. Proviene de la conjunción de los términos griegos clásicos “hapsis” que designa el tacto, el sentido, el sentimiento, y “nomos” que designa la ley, la regla, la norma.

Consiste en establecer una interacción con el bebé a través del contacto táctil y la respiración. Tocando la barriga, realizando movimientos, suaves presiones, masajes, caminando con los dedos y realizando respiraciones profundas se puede comunicar con el bebé.

Se recomienda empezar a partir de que comienzan a sentirse sus movimientos. A esta altura ya puedes hacerte una idea de la posición del bebé dentro del vientre y notar cómo reacciona a tus estímulos.

¿Cómo se practica la haptonomía?

Son cursos que se realizan de forma individual (en pareja) guiados por un profesional que luego se continúan practicando en casa. Consiste, básicamente, primero en ubicar la posición del bebé dentro del útero para sentirlo con tus manos, realizar inspiraciones profundas imaginando que el aire tiene un color (el que quieras) y hacerlo descender por el tórax hasta que inunda al pequeño. Al expirar, imagina que el aire sale por el ombligo, el vientre se deshincha y puedes abrazar al bebé como si le acunaras.

Comunicarse a través de la música

La estimulación prenatal a través de la música también es una forma eficaz y placentera de establecer contacto con el bebé.

Las sesiones de musicoterapia para embarazadas se pueden realizar en centros especializados con clases dirigidas por un musicoterapeuta, pero también podéis hacer vuestras sesiones caseras en la intimidad del hogar.

En un ambiente relajado podéis escuchar música clásica, preferiblemente de Mozart. Hay estudios que han demostrado la preferencia de los bebés por sus composiciones debido a sus características distintivas como las frecuencias, las melodías, la armonía de sus ritmos. También las clásicas canciones para dormir son una buena opción.

Las vibraciones llegan al feto a través de las paredes del útero provocando en él sensaciones placenteras, activando las neuronas y aumentando la frecuencia cardíaca.

Además de ser una manera creativa de comunicarse con el bebé en el embarazo, haber recibido la influencia de la música de una manera secuencial y ordenada desde la gestación ayuda a mejorar la concentración así como la coordinación y la creatividad del niño por nacer.

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